ANTICORPS
Llega uno y lo más condescendiente para la noche es un mokaccino empaquetado; preguntamos el precio de nuestro vodka en la charcutería y resultó ser un insulto… vaya noche hermosa la que pasamos con otra femme dispuesta a exponer anticuerpos sobre una mesa española.
Creemos que nuestra Marie se ha vuelto más mantis religiosa que libélula; nos agrada tanto la idea de darse a la vida como es y como llega, que honestamente erradicamos moral cuando se trata de hablar en serio.
La Ophelié de su cuento feliz, dice que en la galaxia más cercana a lo que ella comprende como franqueza, sobran los argumentos adornados con florecitas y nubes. Ella, junto a otra milenaria Piaf enardecida de amar el cosmos como se ama la piel de quien dice admirar a la mujer, elige la buena victoria del enamoramiento sin amputar realidades.
Ellas regañan a los ilusos que pretenden otorgar espacio a la idea del convivir diariamente, lo de compartir cuentas bancarias y terminar el día recriminando ausencias. Las mujeres que tuvieron suficiente de nada, saben que la palabra “mucho” es hermana del “todo” y que “el todo” no asume dejar de ser como se es o formar parte del encabezado en la nota roja. Quienes se dicen féminas de cuerpos inexpertos pero mentes progresivas… argumentan negativas severas cuando algún letrado pero obtuso caballero habla de eternidades. Ellas contestan: “Si empiezas a hacer planes lo tomaré como un insulto… ¡y mira que vengo de buena familia!”
Hay un momento en la vida de toda femme… donde lo obvio mata lo evidente. Salut!
Volma De Neuf
*¿Quién quisiera lamentarse de no haber sentido? ¿quién aboga por morir sin haber amado? ¿Quién…? LAS BABOSAS
Nada de nada… Nunca pasa nunca nada para mí. ¡Me pregunto! ¡Nada! ¡Nada! ¡Nada! ¡Nunca pasa nada! … Nada de nada… nunca pasa nada para mí. Desde la mañana hasta la hora en que dormí, aquí es tranquilo y banal!… ¡Nada! ¡Nada! ¡Nada! ¡Pasa nunca nada! … Ahí tienes un par que murmura Y en una habitación quiere deslizarse… visualizo una blanda aventura… Pero van cada uno de ¡su lado! Nada de nada… Dos hombres hablan tranquilamente, Discutiendo plenos de emoción, Para escuchar, cambio de lugar, Pero desgraciadamente, yo no oigo más que “sí, non”. Nada de nada… Nunca pasa nada para mí. ¡Me pregunto! ¡Nada! ¡Nada! ¡Nada! ¡Pasa nunca nada! …
(RIEN DE RIEN/Edith Piaf)
- EL MURMULLO MORAL « El sonido más hermoso que he escuchado Rétrolié le 11 months ago
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